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sábado, 23 de noviembre de 2013

'Solamente' notable

Parece que fue ayer cuando Mark Webber era una joven promesa. Llamó la atención tanto en la extinta F3000, cuando aquello tenía mucho más de academia que de espectáculo, como en su debut en Fórmula 1 por su rápida capacidad de adaptación. En su año de 'sophomore', ya como miembro de Jaguar, Webber confirmó las sospechas colocándose entre los diez mejores del campeonato con un monoplaza que no daba para muchas alegrías. Su aterrizaje en Williams para 2005 iba a ser su reválida.
 
A pesar de que las previsiones no eran malas: Williams debió haber ganado el campeonato de 2003 y el año siguiente se había cerrado con una victoria de Montoya en Interlagos, ese fue un paso en falso para Mark. En lo colectivo, el equipo comenzaba a estar en caída libre y por si fuera poco, el discreto Nick Heidfeld le comenzó a poner en apuros. Tras un 2006 sin podios y con bastante tensión interna con un joven y alemán al otro lado del box (un auténtico prólogo de lo que vendría después), Webber volvía a Milton Keynes.

Y a pesar de que el poeta no recomiende volver al lugar donde fuiste feliz, Webber logró entrar en la élite con Red Bull. En un ascenso lento pero seguro, el equipo cimentó las bases de lo que es ahora y es evidente que el rol de Mark ejerció en esa mejora fue importante. Después de todo y pese a sus roces con Vettel, el equipo le siguió renovando hasta que él quiso. En Red Bull llegaron los podios en serie, las victorias y las opciones por el campeonato, especialmente en 2010.

Pero, como en Williams, Mark demostró ser solamente notable yéndose contra el muro en la antepenúltima carrera cuando lideraba el campeonato en Corea y dilapidando sus opciones en la carrera final tocándose de nuevo con el muro en la tragicomedia final de Abu Dabi. Después de ahí, la mejora de Vettel ha puesto en evidencia al australiano, que nunca volvió a recuperar su nivel: en las seis primeras carreras de 2011, el campeón conseguía cinco victorias y un segundo puesto mientras Mark apenas subía dos veces a los puestos secundarios del cajón.

Mark acierta marchándose


Esa tónica se ha repetido en estos tres últimos años, tanto cuando el monoplaza sufría como cuando era imbatible, era Vettel el que sacaba el máximo. Olviden las conspiraciones, Mark es consciente de que eso no tendría por qué cambiar en 2014 y también de que nadie en la parrilla sería capaz de ofrecerle un asiento mejor así que acierta marchándose al WEC. Le irá bien y por suerte para él, muchos habrán olvidado esa capacidad de adaptación innata que demostró hace más de una década. Cuatro títulos de constructores, nueve victorias y 41 podios... sí, tenías razón: "not bad for a number two driver".

lunes, 18 de noviembre de 2013

Quien a dólar mata...

Dios me libre de querer imponer la ley del Talión en la Fórmula 1, pero si hay un lugar en el que se respira el 'quid pro quo' en materia de patrocinios o el código de Hammurabi en los tejemanejes que tienen los equipos entre sí es en el club de las pirañas. De ello puede dar un máster Sergio Pérez. El mexicano es un buen piloto, eso es innegable, pero su fichaje por McLaren no vino por su talento ni por la capacidad que mostró en Sauber: estuvo basado en meros criterios comerciales. Una zanahoria para poder captar parte del patrocinio que la familia Slim reparte en el mundo del motor.
 
Después de todo, su compañero Kobayashi también había subido al podio en 2012 y los fríos datos dicen el japonés acumuló más puntos que Sergio en las dos temporadas que estuvieron juntos. ¿De verdad Sergio era la perla que todos querían y Kamui un rechazado más? Con la sensación de que aquel Sauber C31, como el Williams FW34, era un monoplaza con el que tipos como Fernando Alonso o Sebastian Vettel habrían ganado varias carreras, las dudas sobre si Pérez iría bien en McLaren estaban justificadas. Un mal coche y una peor evolución durante la primera fase del año hizo el resto.

No creo que Sergio haya hecho una temporada tan mala como para ser despedido pero tampoco ha despuntado como piloto: actuaciones como las de Austin con continuidad sí hubieran sido una buena señal por su parte. Pero, igual que Checo llegó a McLaren por criterios comerciales, son esos mismos criterios los que le muestran la puerta de salida. McLaren no ha sabido convencer a los Slim de la viabilidad de meter carros y carros de billetes en su escudería (¿se pensaban que el hombre más rico del mundo iba a ser fácil de convencer?) y el equipo se ha quedado sin patrocinador principal para 2014 por lo que deciden subir a Kevin Magnussen. Si olvidamos las banderas, los nombres y los condicionantes, hay que aplaudir esta arriesgada apuesta por el talento puro.

Pastor Maldonado y Williams


Muy distinta es la película en el equipo Williams que ya anticipamos hace unas semanas y donde Pastor Maldonado ha querido pasar de actor secundario a protagonista en las últimas horas. El venezolano ha sacado los trapos sucios a relucir en las últimas horas parece que en respuesta al anuncio de la escudería o las noticias sobre la opinión que los técnicos de la escudería tienen del escaso aporte técnico de Pastor, algo que públicamente el equipo nunca ha hecho saber durante los últimos años. Quizá porque de ello dependía la mitad del presupuesto de la escudería. Otra cosa era el 'off the record' que, tal vez, conozcamos en el futuro.


Deportivamente y alejándonos de sus escaramuzas con otros pilotos, Maldonado tiene un problema en Fórmula 1: que no es GP2 ni Fórmula Renault 3.5. Me explico: en ambas categorías, los monoplazas son estables durante los años. A fuerza de prueba y error, un piloto y un equipo pueden progresar. Los reglajes base son precisos porque se afinan hasta el milímetro y no hay que adaptarse a tal o cual cualidad de los monoplazas. La vida es muchísimo más fácil y al igual que pilotos sobresalientes pueden ganar al primer intento (léase Hülkenberg o Hamilton) si dan con un buen equipo, otros notables pueden acumular tantos kilómetros de experiencia que ganan por aplastamiento como hicieron Valsecchi o el propio Maldonado tras pasar años en la misma categoría.

Curiosamente así es cómo Pastor Maldonado consiguió su mayor éxito (y el de Williams en muchos años) en Fórmula 1: ganar el Gran Premio de España 2012. En un circuito donde cada año se rueda más diez días, donde se compite en cada una de las fórmulas inferiores y donde tanto equipos como pilotos conocen cada metro de la pista o cómo afecta cada subida o bajada de la temperatura al rendimiento de los coches. Que en un lugar donde la mayor variable durante los últimos años haya sido el viento ganara el rapidísimo Pastor Maldonado con el sobresaliente FW34 no fue tan sorpresa como nos pareció a muchos. Que sus buenos resultados se queden ahí, tampoco...

Porque el aplastamiento no funciona cuando te toca lidiar con un coche problemático, el thriller que es la carrera de cualquier piloto se convierte en un drama. Más si, como le ha pasado a Williams con el FW35, tu equipo técnico pierde efectivos y al otro lado del box tienes a un joven debutante. No hay respuestas a los problemas y el progreso que puedes realizar durante el año es escaso. Las preguntas cambian cada día y te atropellan sin remisión. McLaren también es otro ejemplo de ello. Esta situación es frustrante por ambas partes y permite dar a entender cómo se siente Pastor Maldonado. Eso no justifica que no acepte su parte de culpa, ya sólo como parte del grupo, por solidaridad con sus compañeros.


Porque pensar que un equipo falto de resultados puede manipular los reglajes de su monoplaza, porque pensar que un coche que no ha rendido durante meses no rinde porque el equipo no quiere que lo haga, porque decir que "a ver si me ponen una buena estrategia" demuestra que no eres capaz de aportar nada en ese aspecto y porque ser incapaz de aceptar y entender cómo un debutante es capaz de pasarte por encima como ha hecho Bottas este fin de semana demuestra que, tal vez, como dijo hace unos días José María Cruz, hay pilotos que son tan pobres que solo tienen su dinero... suerte en Lotus, Pastor. Lástima que la autocrítica no esté en el mercado.

lunes, 28 de octubre de 2013

Estimado Frank

Estimado Frank,

Entonces, ¿el elegido es Felipe Massa? Menuda sorpresa. Parece que habrá que instaurar la caipirinha como la bebida oficial en los pubs de Grove, visto lo visto. Donde antes se bebía la buena cerveza de los Mansell y compañía, donde estábamos acostumbrados a regar el bistec de canguro con buen champagne francés ahora toca paladear lo que dicta el mercado: Pizzonias, Barrichellos, Brunos y Massas... todo sea por cumplir el cupo. ¿En qué momento nos convertimos en uno más, querido Frank?
 
Sí, hubo otro momento en el que todavía éramos uno más. Un independiente más, unos ojos brillantes que soñaban con la gloria, un grupo plagado de ilusión y saber hacer. Alan abrió la lata y demostró que quizá el piloto era algo más que un simple pasajero, Keke y Nelson siguieron la senda, Alain volvió para demostrarnos que la ética y la profesionalidad nos haría seguir en lo más alto y con Nigel, Damon y Jacques nos sentimos los reyes del mundo. El éxito llegó cuando supiste compaginar unos ideales ferreos con una precisa influencia exterior: en ese momento fuimos únicos.

Después de no querer ir al altar con BMW, hemos pasado por los peores momentos de nuestras vidas para terminar cayendo en las manos de otros alemanes. Hemos vendido el alma por un puñado de euros austriacos de un señor apellidado Wolff. Sólo le sobra una 'f' en comparación con el tipo de hace cuarenta años. Dirás que no quedaba otra. Y probablemente, como tantas veces, tengas razón. El romanticismo no paga facturas, Frank, pero... ¿merece la pena perder la identidad para seguir colgados del último vagón del tren? Es una dura pregunta pero bien merece una reflexión viendo el papelón de tu propia hija en las decisiones que toma "la cúpula". Podríamos ser lentos, podríamos estar al borde de la bancarrota, pero éramos nosotros mismos.

Ahora somos un Force India más: un equipo vendido a inversores que pone sus pilotos al gusto de quien mueve los hilos tras las sombras. El año que viene, parece que tendremos un piloto por intereses meramente comerciales (¿te juegas una cena a que Felipe en un par de años corre en el DTM en el equipo del tal Wolff?) y otro cuyo representante es el propio Wolff... ¡quien incluso ha dado un puesto su mujer en la escudería! Apuesto a que mantener el nombre es incluso, otra decisión comercial mientras, a la luz pública, las horas de Wolff computan en otra escudería.

Tranquilo, los fieles seguiremos aquí. La bandera seguirá luciendo en el balcón y el champagne está en la nevera a la espera de una victoria... o quizá, un punto. A eso hemos llegado. Perdón por el golpe bajo pero no me negarás que ver la clasificación duele y mucho. Tanto como ver la firma de la pobre Claire debajo del comunicado que apruebe la vuelta de los coches cliente a la Fórmula 1. Eso por lo que tanto peleaste. Dirás que no quedaba otra. Y volverás a tener razón: quizá así Williams pueda seguir pero, en serio... ¿de verdad vas a seguir dándole tu nombre a un puñetero Tyrell repintado? Lo siento, Frank. Lo siento de verdad.

lunes, 24 de junio de 2013

¿Cumple Williams 600 Grandes Premios?

Este fin de semana, una efeméride rellenará titulares en todos los medios: Williams alcanza la cifra de 600 Grandes Premios en Fórmula 1. No les faltará razón y después de todo, nadie mejor que ellos mismos saben cuántas carreras han corrido, pero los inicios de la escudería hacen que haya otras versiones de dicha suma. De hecho, el propio Frank Williams celebró sus 600 Grandes Premios en el Gran Circo hace unos años en el Gran Premio de Mónaco de 2008.
 
Y es que, mucho antes del 1978 que señala el equipo, la primera aparición de Williams en Fórmula 1 fue en el Gran Premio de España de 1969. Tras destacar con su compañero de piso Piers Courage al volante en Fórmula 2, Frank compró un Brabham BT26 para que Courage pudiera competir en la máxima categoría. La suerte les abandonó pronto en Montjuic pero sólo dos semanas más tarde subirían al segundo escalón del podio en Mónaco, algo que volvería a repetir en Estados Unidos. Sin embargo, la fortuna y el pésimo acuerdo con el fabricante De Tomaso se llevarían los buenos resultados aunque la mayor pérdida sería la vida de Courage, que falleció abrasado en Zandvoort.

La llegada de los patrocinios y los numerosos vaivenes técnicos permitieron al equipo sobrevivir sin apenas resultados destacados en una época convulsa que sólo Maurice Hamilton fue capaz de desentrañar en su recomendable obra sobre el legendario patrón inglés. Esa época terminó cuando Walter Wolf, un canadiense de origen austriaco dedicado al petroleo, compró el 60% de Frank Williams Racing Cars en 1976. Wolf mantuvo a Williams como jefe de equipo pero los resultados con un 308C usado por Hesketh durante la temporada anterior se tradujeron en una reestructuración del equipo dando entrada a Peter Warr en el puesto de Williams.

Argentina 1978, punto de partida


Esa decisión fue la oportunidad para que Williams se mudara con sus viejos empleados a Didcot y fundara Williams Grand Prix Engineering reclutando a un joven ingeniero llamado Patrick Head. El equipo compró un March 761, logrando un séptimo puesto en el Gran Premio de Italia como mejor resultado en once carreras y dando paso al FW06, el primer monoplaza diseñado por Patrick Head, que se estrenaría en el Gran Premio de Argentina de 1978. Ése es el momento donde ahora Williams marca el inicio de la cuenta de los 600 Grandes Premios que celebrarán este fin de semana en Silverstone. El resto, como las 114 victorias y los 16 campeonatos del mundo, es historia... sean 600 Grandes Premios, 611 o alguno más.

miércoles, 11 de julio de 2012

Una nueva esperanza


Williams ha vuelto a ganar un Gran Premio, sus acciones en bolsa están cerca de recuperar su valor inicial tras un año en pleno ascenso y el FW34 quizá sea el mejor coche que haya salido de la fábrica de Grove desde 2003, el año en que Juan Pablo Montoya debió ganar el título. Y es que, pese a que ocupe la séptima posición en el campeonato, es evidente que el potencial de Williams es para haber subido al podio en más de una ocasión.
Valtteri Bottas y Bruno Senna
 
Sin embargo, desde su triunfo en Barcelona, el equipo sólo ha sumado cuatro puntos: los cuatro aportados por Bruno Senna mientras Pastor Maldonado ha estado más pendiente de apartar pilotos a su paso que de centrarse en aportar puntos para un equipo que, después de todo, necesita capitalizar su rendimiento en el Campeonato de Constructores, el baremo con el que se reparten los dividendos entre los equipos en Fórmula 1. Incluso, Frank Williams ha reconocido que quizá le gustaría tener otra dupla de pilotos, pero no puede costearsela.

Con semejante panorama no es extraño que la mirada del equipo se vaya al pasado recordando la marcha de Rubens Barrichello que, sin ir más lejos, puntuó en siete de las últimas once carreras de 2010 cuando el discreto FW32 comenzó a ser un coche decente. Bajo el cobijo del brasileño y, seamos sinceros, con el presupuesto aportado por Pastor, se fraguó el crecimiento del equipo durante el duro 2011 y en preparación del futuro, con las salidas de Adam Parr y Sam Michael y la entrada de un renovado equipo técnico y el ascenso de Toto Wolff en la estructura de la escudería.

El efecto Wolff


Quizá Wolff, para muchos, sea el tipo que ha puesto a su esposa como piloto de desarrollo en el equipo del que es accionista pero su labor y, sobre todo, su influencia va más allá, sobre todo desde la marcha de Parr, que sobrecogió al equipo más en la forma que en el fondo. En los últimos meses, el austriaco ha aglutinado a gente como Alex Wurz, cuya inteligencia es aún mayor fuera de la pista que dentro de ella, e incluso Christian Klien, que ejerce de piloto de desarrollo para la escudería. Pero, sin duda, la gran apuesta de Wolff y, por extensión de Williams, se llama Valtteri Bottas.

Valtteri Bottas en Silverstone

A sus 22 años, Bottas ha conseguido triunfar en la Formula Renault 2.0, ganar el Masters de F3 con autoridad y la GP3 en los últimos años. Aunque su experiencia al volante de un Fórmula 1 ya supera los 2.000 kilómetros, Williams no ha titubeado un instante en bajar a Bruno Senna en la gran mayoría de sesiones libres del campeonato para rodar al finlandés e incluso, en algunas ocasiones ha sido él quien ha podido probar las mejoras que el equipo tenía que evaluar en las sesiones libres.

El paso del tiempo no hace más que demostrar que su ascenso a titular puede ser una de las noticias de los próximos meses. La pasada semana, Williams le colocó en el lugar de Susie Wolff en el test aerodinámico que tenía previsto realizar la piloto escocesa y esta semana, el finlandés tendrá la oportunidad de acumular rodaje en los tests para debutantes que tendrán lugar en Silverstone que también iba a disputar Wolff. Todo un acelerón para Bottas, una declaración de intenciones del equipo y un mensaje directo para sus dos pilotos titulares.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Sagrada Familia


Williams es distinto a cualquier equipo de la Fórmula 1. Ejemplo de los altibajos del automovilismo, su historia en lo colectivo y en lo referido a SIR Frank cabalga entre periodos de dominio y grandes desastres, algo que, paradójicamente, este fin de semana se ha encargado de recordarnos. La victoria de Pastor Maldonado se vio ensombrecida por el desgraciado incendio en boxes. "Típico de Williams" diría algún clásico del 'paddock'.
Williams F1
 
Fundado con la palabra 'Engineering' al mismo tamaño que el propio nombre del equipo, no es extraño que los de Grove hayan vuelto a ganar en el año en que la aerodinámica ha pasado a un segundo plano y prácticamente todo se resume a tratamiento de neumáticos: pura comprensión y trabajo de ingeniería para adaptar tu coche al elemento diferenciador por excelencia, los cuatro puntos que unen al coche al asfalto. Y ahí el nuevo equipo técnico formado en la convulsa temporada 2011 ha sabido dar con un coche capaz de rendir en manos de un piloto especial.

Tuve la oportunidad de charlar durante horas con Pastor Maldonado durante la pretemporada en Barcelona y se encargó de disipar cualquier tipo de prejuicio que tuviera antes de conocerle en persona.Cercano y con una increíble confianza en sí mismo, la que es necesaria para cualquier aspirante a campeón, Pastor tenía claras dos cosas. 1) este año era distinto para Williams y podría subir al podio y 2) el equipo, con Bruno Senna al otro lado del box, le necesitaría más que nunca. Y él estaba dispuesto a dar ese salto cualitativo. Invertir media hora más en un briefing técnico, estar una hora más entrenando, sentarse frente a un libro para tratar de comprender qué hace que su monoplaza rinda más o menos en según qué curvas... los detalles que deciden carreras.
Williams F1

En esta tarea, el venezolano ha tenido la fortuna de encontrarse con dos tipos muy capaces: Fabrizio Maganzi, fisioterapeuta, amigo y prácticamente alma gemela de Pastor, quien después de una buena época trabajando en primera fila decidió dedicarse a pulir el diamante de un piloto demasiado dado a cometer errores pero rapidísimo como el que más, y Xevi Pujolar, perfeccionista ingeniero de pista de Pastor que, durante años ha estado preparándose para ser uno de los hombres más validos del equipo de Grove. A ellos no los cogieron Fernando y Kimi en el podio, pero su sello estaba presente en aquella imagen.

Un equipo que recupera su esencia


Los dos son parte de esta nueva Williams, el grupo de personas que sonrió la salida de Adam Parr, los que han sabido dejarse llevar por veteranos en mil batallas como Mike Coughlan y Mark Gillan, héroes de perfil bajo que están dispuestos a redimirse y volver a traer la gloria a la brillante sala de trofeos de la fábrica del equipo. Un escalafón por encima y al lado de SIR Frank como Toto Wolff, un apasionado de las carreras y el heredero perfecto para un conjunto en el que la palabra familia surge en mil conversaciones, en el que el nombre de su patrón ilumina la mirada de todos y cada uno de sus miembros. El equipo que está dispuesto a volver a reinventarse para dar disgustos a los grandes como en sus años de gloria. 

Será con Wolff, con la preparada Claire, con dinero venezolano o inversiones cataries, esta incombustible familia está destinada a volver a ocupar un hueco entre los grandes, el lugar del que nunca debió emigrar. Está en sus genes, ejemplo de pasión y auténtico patrimonio de la Fórmula 1. Al igual que Gaudí con su obra maestra barcelonesa, SIR Frank abandonará la construcción de su trabajo cuando aún esté inacabado, pero con la confianza de tener la gente adecuada para que su Sagrada Familia deslumbre al mundo. Su leyenda seguirá viva y su pasión continuará asombrando a los que admiren su legado.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Fabrizio Maganzi: "En F1, se depende de lo mental más de un 50%"

Circuito de Cataluña. Fabrizio Maganzi es la tercera arista del triángulo de Pastor Maldonado junto a Xevi Pujolar, su ingeniero de pista y el propio piloto. El italiano hizo un aparte con BoxGP para explicarnos cómo es la vida de un fisioterapeuta en la Fórmula 1.

Discípulo de Ricardo Cicarelli, fundador de Formula Medicine, el mejor centro de preparación de pilotos del mundo, Maganzi lleva más de diez años trabajando en circuitos: primero con Ryan Briscoe en la F-Renault Italia y después en el Gran Circo, con Toyota y Renault, en la época en la que la escudería gala con Fernando Alonso consiguió ganar cuatro títulos mundiales en dos años.

Después se unió a Pastor Maldonado, con quien forjó una relación "como de hermanos" desde el segundo año del venezolano en GP2. "Conocí a Pastor en 2001 cuando llegó a Italia con Tony Kart y ya trabajamos en la Formula Medicine," recuerda Fabrizio, que se siente afortunado por haber encontrado un hueco en Williams.

"El año pasado Williams quería poner un fisio inglés. Pastor fue al equipo y les dijo 'yo quiero tener el mío porque llevamos tres años trabajando juntos, ganamos GP2 juntos y quiero trabajar con él'," explica el italiano, que no oculta la sonrisa al afirmar que "estamos más juntos que con nuestras respectivas familias".

Por eso, además de tener conocimientos como preparador, masajista y dietista hay que tener dotes de psicólogo y versatilidad para ser un buen fisio. "Se necesita una adaptación a cada piloto porque cada uno es diferente," reconoce Fabrizio, encantado de la fortaleza mental de su pupilo.

"Pastor es un talento," asegura sin titubear. "Tiene características de campeón que en la Fórmula 1 tienen pocos pilotos como Alonso, Vettel, Schumacher… creo que Pastor puede ganar el campeonato con un coche que se lo permita".

"Si miras, hay pocos pilotos que ganaron campeonatos: Pastor ganó la F-Renault, la GP2 y el World Series, que se lo quitaron en la última carrera. Hay muchos pilotos aquí que no han ganado nada. Estoy convencido de que si Pastor hubiera estado el año pasado en Red Bull no hubiera sido tan fácil para Vettel ganar como ha ganado con Webber," apuesta.

"En Fórmula 1, se depende de lo mental más de un 50% y según el equipo, hasta un 80%," explica. "Con Fernando se ve que aunque él no hable, el equipo está orientado hacia él. Cuando estaba con Trulli lo mató, con Fisichella igual, aunque un poco menos. Lo mismo el año pasado Pastor con Rubens. Después de los tests estaba ya cerca y en la segunda carrera, ya Rubens no estaba tan feliz".

Sin embargo y a pesar de todo, los malos momentos llegan y a la mente llega el accidente sufrido con Lewis Hamilton en Mónaco. "Pensé que estaría muy enfadado pero no estaba así. En el pasado hubiera ido directo al motorhome de Lewis pero ahora es diferente," asegura Fabrizio.

"Cambió mucho de mentalidad cuando pasó de ART a Rappax porque antes si tenía alguien delante de él y era más rápido, perdía la cabeza," reconoce. "Por eso, todos tienen la mentalidad de que Pastor es rápido pero no tiene cabeza. En el pasado era así: era rapidísimo pero algunas veces… ahora ha ganado en frialdad".

Para 2012, este nuevo Pastor Maldonado no contará con Rubens Barrichello al lado, su compañero en el año de debut aunque el venezolano ya ha manifestado que le hubiera gustar que Rubens siguiera. "Fue un año muy importante para Pastor al trabajar con Rubens. Bruno es un buen tío pero como piloto no tiene el aporte que tiene Rubens o Schumacher. Él, cuando hablamos en diciembre, esperaba que Ráikkönen llegara a Williams porque es un piloto importante y si lo hubiera vencido, la gente pensaría 'es un gran campeón'".

Y es que, en Fórmula 1, tener un compañero de equipo a tu altura es una gran motivación si tu coche no está para conseguir grandes resultados. "Si tienes un coche con el que puedes ganar, esa es la motivación, pero si compites por P9 o P10, tienes que pelear con tu compañero y si no está a tu nivel, pierdes esa motivación. En eso no se puede trabajar y se consigue con talento: el que tienen pilotos como Alonso, Vettel, Schumacher o Hamilton".

La exigencia física es evidente: dos horas de entrenamiento diario, que suben a cuatro en pretemporada para readaptar el cuerpo al entrenamiento tras dos semanas de libertad. Este plan, al que se suman pruebas para mejorar reflejos tanto en ordenador como mezcladas con el entrenamiento físico, se sigue incluso los fines de semanas de Gran Premio hasta la jornada del jueves.

A pesar de todo, para Maganzi, la Fórmula 1 no es tan dura como era hace años en lo físico. "Ahora en la Fórmula 1, si estás en Malasia, Singapur, Baréin, Abu Dabi… estás cansado pero en lo físico no es tan difícil manejar un Fórmula 1 pero el cuello es lo único exigente".

Como no podía ser de otra forma también la alimentación tiene que ser totalmente controlada. "Pastor tiene suerte porque como todo lo que quiere y no gana peso. Sigue la dieta de la zona (40% hidratos de carbono, 30% de proteínas y 30% de grasas) pero lo más importante es que le gusta entrenarse," explica Fabrizio, que recuerda anécdotas sobre piques sanos entre ambos jugando a cualquier tipo de deporte.

Hablando sobre Robert Kubica, el italiano reconoce que "es difícil cuando sucede algo así". No puedo decir si puede volver a la Fórmula 1. Yo lo vi el año pasado y es complicado. Tiene que esperar. El problema es la mano, si no hubiera tenido problemas ahí en cuatro meses hubiera estado de vuelta," razona.

Otro de los temas del invierno ha sido el cambio de fisio de Sebastian Vettel, al que Fabrizio quita hierro. "Si el coche está como siempre, no tendrá problemas," sonríe el italiano, que se asoma por la ventana del motorhome y comprueba cómo la prensa ha terminado de hablar con Pastor. Hora de terminar la entrevista, su momento ha llegado.

lunes, 27 de febrero de 2012

Maldonado: "Es posible conseguir algunos podios"

F1 Maldonado: "Es posible conseguir algunos podios"

Circuito de Cataluña. En Fórmula 1 suele ser tremendamente complicado acceder al piloto que lidera la lista de tiempos. Pero si hablamos del motivadísimo Pastor Maldonado, encantador en la distancia corta como pocos, en una sesión de pretemporada la cosa cambia.

El venezolano, en su segundo año con Williams, fue el mejor del día en su estreno en Barcelona y hizo un hueco en su agenda para atender a BoxGP, para quien explicó por qué se siente mucho más preparado que en la pasada temporada.

maldonado int"Me siento más experimentado," reconoce Pastor."Conozco el equipo: la manera de trabajar, la filosofía… todo, incluido el coche. Ahora es totalmente nuevo pero similar al anterior sólo quees más rápido y consistente. Tenemos un motor nuevo también, así que me siento con confianza para este año".

Sus primeros días con el FW34 han sido la antítesis de lo vivido en 2011. Donde había un coche nervioso y con tendencia a roturas, Williams tiene ahora un coche fiable y que se comporta bien en pista, especialmente a alta velocidad, algo que confirman sus dos pilotos titulares.

"En las curvas rápidas tenemos un coche bastante neutro, eso es algo positivo. Viendo a algunos se les mueve mucho pero ahora es muy temprano:todo va a cambiar la semana que viene donde comenzamos de nuevo pero creo que es un buen punto de partida," explica Pastor, que no quiere mojarse con respecto a la competencia.

"Ferrari y McLaren se mueven mucho pero también van rápido si analizas los tiempos porque, más o menos, podemos intuir con cuánta gasolina van," explica Maldonado, que se muestra satisfecho con el comportamiento de las nuevas Pirelli que "entran en temperatura antes al ser más blandas" aunque la degradación sigue siendo similar.

"Sigue siendo igual, pero esta temperatura [fría en Barcelona] la conseguimos pocas veces durante el campeonato, así que es irrelevante lo que está sucediendo. No hay que prestar mucha atención a eso,"comenta. "No podemos ponernos a evaluar lo que hace la goma. Primero tenemos que cumplir con un programa que estuvo planificado antes, probar todo lo que nos dicen y después de eso, vamos agarrando datos y trabajando sobre la marcha".

En opinión de Pastor, la igualdad entre los compuestos blando y medio va a dar más juego estratégico en 2012. "El medio es más duradero, se comporta mejor y degrada menos. Va medio segundo más rápido así que la estrategia va a ser muy importante este año. Si tenemos el duro y el blando va a existir una estrategia lógica para todos pero si está el medio puede haber sorpresas," apostilla Maldonado.

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Dejando de lado los compuestos y entrando en pronósticos de cara a su segundo año, Pastor no oculta su optimismo señalando el resultado con el que estaría satisfecho. "Conseguir algunos podios," responde. "Creo que es posible en algunas pistas. Para ser honesto no creo que tengamos un coche para ganar el campeonato, pero sí vamos a tener un coche competitivo".

"Aunque no sea competitivo desde el principio, que no lo creo viendo lo que tenemos entre manos, el equipo puede reaccionar muy rápido porque están preparados para todo. Este año se han preparado muy bien y se ve la diferencia: el año pasado nada más hice 800 km de pretemporada y este año ya en tres días hice eso,"recuerda.

Entre la novedades que más le afectarán en su día a día está la entrada de Alex Wurz en el equipo, un fichaje que el venezolano califica como "positivo". "Es un piloto más del equipo y uno más que está de nuestro lado. No siempre es sencillo ver lo que sucede dentro del coche y lo que los otros coches están haciendo y él es muy experto. Puede ayudarnos al equipo y a los pilotos," afirma el piloto de Maracay sobre el tema.

Este 2012 será clave para Pastor Maldonado. Sin el abrigo de Rubens Barrichello, deberá ser el líder de Williams y ese rol es de los que tiene que ganarse cada día. "Por supuesto. En el día a día tenemos que hacer más que antes, por suerte. Este año tengo que dar lo mejor de mí," afirma el venezolano. La esperanza de un país y la legión de admiradores de un conjunto mítico así lo esperan.

miércoles, 18 de enero de 2012

Algo se muere en el alma (y II)

Algo se muere en el alma (y II)

Rubens Barrichello ha pasado a engrosar una lista de antiguos pilotos de Williams en la están Hülkenberg, Rosberg, Nakajima, Wurz, Webber, Heidfeld, Ralf Schumacher, Montoya o Button por mentar los últimos. Todos menos el japonés, impuesto por Toyota, tenían algo para llegar al equipo. Generalmente, una notable proyección o feedback técnico.

Pero la pareja Pastor Maldonado - Bruno Senna para 2012 ha rebajado el listón hasta un nivel infame. El venezolano es un piloto rápido, inconstante y algo limitado en lo técnico pero lo suficientemente resuelto como para resistir la comparación con un piloto asentado como el mencionado Barrichello, pero alinearle junto a un imberbe de la competición en circuitos como Bruno es una temeridad.

No culpo al brasileño de nada. Es obvio que su pasión por competir en la Fórmula 1 es loable y que los patrocinadores están encantados de asociarse a un mito como la marca 'Senna', pero su primera competición en monoplazas fue en 2004. Para entonces, su nuevo compañero de equipo, dos años más joven que él, ya estaba a punto de dar el salto a las World Series tras ganar la Fórmula Renault. Ese es un lastre con el que Bruno terminará sus días.

Aunque no es necesario remontarse más que unos meses para atrás para recordar las palabras de Frank Williams en las que aseguraba que buscarían "un piloto más experimentado" para acompañar a Pastor, resulta un ejercicio interesante recordar que Williams firmó a Alex Wurz como probador en 2006 regalándole un año como titular -dejando ir a Webber- en compensación por abandonar McLaren o las incesantes quejas del equipo sobre la capacidad técnica de Nico Rosberg, alguien con inquietud por la ingeniería en sus estudios y alabado por su nuevo equipo por este aspecto.

97360Con un equipo técnico renovado, un nuevo motor y una notable reforma en conceptos fundamentales del monoplaza, Williams afrontará la temporada con Valtteri Bottas como único apoyo de sus dos pilotos titulares. El finlandés, como Nico Hülkenberg en su momento, vive el día a día del equipo en la fábrica para completar su formación más allá de lo puramente deportivo lo que le ayudará en su carrera que debería pasar por un asiento titular en 2013.

Estos ejemplos denotan la obsesión del equipo con la capacidad técnica de sus pilotos, de la que el equipo parece renegar con noticias como la de este martes. Con Patrick Head totalmente desligado y con Frank Williams ejerciendo un papel meramente institucional, hace tiempo que Williams perdió el 'Engineering' de su denominación con la entrada de Adam Parr en lo más alto del escalafón.

Parr, más pendiente de las acciones de bolsa del equipo que del desarrollo del coche de 2012 -de nuevo y como explicamos, una noticia importante se desvela justo después de una fuerte pérdida de valor de las acciones del equipo en Frankfurt-, tiene como máxima prioridad sanear las cuentas de la escudería obviando los resultados de un equipo que difícilmente mejorará de manera notable a corto plazo.

Siendo honestos, no hay ningún dato objetivo que permita pensar que Williams volverá a ser un equipo digno de su nombre. Rivales como Force India -mejor equipo técnico-, Caterham -mejor plan a largo plazo- e incluso Toro Rosso -presupuesto similar y apoyo institucional- tienen más razones para soñar que los ingleses, que se agarran a la llegada de los motores Renault para remontar puesto.

Ayudarán, sin duda, pero será como achicar agua con un cubo de un barco en pleno hundimiento. Aunque la banda siga tocando hasta el último momento, pintemos el casco con la decoración de sus mejores días o, incluso, le pongamos el sombrero del mejor capitán de los siete mares al chico que quiera coger los mandos del navío, el destino terminará siendo el mismo.