sábado, 27 de noviembre de 2010

Razones por las que estar contentos

A buen seguro que gran parte de los lectores de este blog siguen recuperándose de lo ocurrido en el pasado Gran Premio de Abu Dabi donde Fernando Alonso se quedó con la miel en los labios y no pudo conseguir el título en su primer año con Ferrari. Sin embargo, una visión más global de la temporada debería mitigar esa sensación de descontento.

COMPETITIVIDAD
El campeonato ha sido el más competido en años. Hemos tenido seis pilotos distintos liderando el campeonato, cuatro en lucha por el título hasta la última carrera y pilotos de equipos como Williams, Renault y Mercedes luchando con los mejores durante algunas fases de los Grandes Premios. Es por eso que, a pesar de que el dominio de Red Bull en calificación pueda dar otra sensación, estamos hablando de la parte alta de la parrilla más igualada en bastantes años.

ALTERNATIVAS
Lo más apasionante de esta pelea es lo diferentes que son los equipos. Red Bull tiene una visión mercantil de la Fórmula Uno inédita hasta ahora en la que encaja Sebastian Vettel, pero no tanto Mark Webber, un veterano curtido en mil batallas que espera salir vencedor en las últimas que disputará. Mientras, Fernando Alonso se esfuerza en contagiar su espíritu ganador a un Ferrari venido a menos tras el final de su gran era y McLaren sigue puliendo ese diamante llamado Lewis Hamilton y aprovechándose de un gran piloto como Jenson Button. Cualquiera de los cinco hubiera sido un gran campeón y es perfectamente comprensible que los amantes del motor sean capaces de identificarse con uno de ellos. Ante tanta diversidad, para gustos, colores.

TALENTO EN LA PARTE MEDIA
El arcoiris de talento no termina en la parte alta, ya que tipos como Robert Kubica y Nico Rosberg merecen un puesto en esa paleta de colores. Ambos han bregado con coches inferiores sacandoles un rendimiento espectacular. Hay que destacar también a Rubens Barrichello, impulsor de la renovada Williams y espejo en el que se mira un tal Schumacher para pensar que quizá no es demasiado tarde para volver a rendir. Con pilotos como Kamui Kobayashi, Adrian Sutil o Nico Hülkenberg también en parrilla, el nivel medio de la Fórmula Uno actual -pese a los dichosos sponsors con ganas de ejercer de director técnico- es tremendo.

EQUIPOS NUEVOS
Me gustan los equipos nuevos. Hay que tener en cuenta cómo entraron en la Fórmula Uno y que las condiciones iniciales con las que presentaron candidatura estaban muy lejos de las que realmente se han producido. Sin embargo, proyectos como Lotus, sellando las bases para meter miedo a conjuntos establecidos en el futuro, demuestran que si se da confianza a la gente adecuada con los medios adecuados, un 'novato' puede convertirse en un equipo serio. Mientras tanto, los tres permiten competir a pilotos jóvenes y reivindicarse a hombres con mucha más capacidad de la que algunos les otorgan como Timo Glock o Heikki Kovalainen.

TODT
El cambio de manos en la FIA también ha sido positivo para la Fórmula Uno. En el Gran Circo sobran 'bocazas' -a pesar de que den juego a los medios- y Todt ha sabido entenderlo, echarse a un lado y trabajar en la sombra. La salida de gente como Flavio Briatore, Max Mosley o Ron Dennis en los últimos años, con todo el respeto que hay que tener a sus grandes historiales, ha destensado el ambiente cargado que se vivía en la Fórmula Uno. Bienvenidos sean hombres que se dedican a hacer su trabajo como Eric Boullier. El francés tenía el trabajo más complicado de todo el paddock y lo ha resuelto con brillantez.

SAYONARA, BRIDGESTONE
El gran 'pero' de esta temporada han sido los neumáticos. La broma de que alguien pueda correr un Gran Premio completo con neumáticos 'blandos' le ha quitado salsa a las carreras, asi que la entrada de Pirelli -a pesar de aquello de 'más vale bueno conocido que malo que conocer'- será buena para el espectáculo. Los italianos se lo han tomado en serio y da la impresión de que en pocas semanas hicieron más trabajo que Bridgestone en todo este tiempo. Tanta paz lleven como descanso dejan.

KERS Y MÁS
Soy firme defensor del KERS. Me parece un concepto que debe ser desarrollado en la Fórmula Uno, aunque parece claro que no de la manera que se reguló en 2009. La tecnología volverá en 2011, el año en que la Fórmula Uno retrocederá dos temporadas prohibiendo los dobles difusores que han lastrado los adelantamientos durante este tiempo. No esperen que la Fórmula Uno se convierta en una competición de karts. Las carreras seguirán siendo aburridas en Bahrein o Valencia, pero a buen seguro que disfrutaremos como enanos en Spa o Monza. Y es que, aunque le queramos dar muchas más vueltas, el gran lastre de la Fórmula Uno son este tipo de circuitos anodinos.

3 comentarios:

F-1 A.L.C. dijo...

si! el KERS debe volver! solo que con un limite de peso decente, que no someta a los pilotos a dietas ridiculas ni deje a cierto polaco y cierto australianos en desventaja: este no es un jockey club!

eric oullier, muy bien recordado, ha sido un personaje muy importante: su trabajo ha puesto en escena a un equipo que todos creíamos se estaría arrastrando por el asfalto todo el año. y con certeza que ésto sorprendió a la Sauber y la Force india

fitti4652 dijo...

Yo, a pesar de la decepción de Alonso y Ferrari, opino lo mismo que tu, y también creo que ha sido una gran temporada.
Definitivamente SI al KERS, espero que se hayan aprendido la lección y está vez si vaya bien.
Un saludo

Hiarbas dijo...

Por partes, como Jack el destripador.

-Bien traido lo de Max, Flavio y Ron. Al menos la paz ha llegado al padock. Veremos lo que dura.

-Normas mas flexibles y adios a la aerodinamica. Esa es la receta para el exito del kers. Tal y como esta hoy la cosa, todos apretaran el boton en el mismo punto del circuito y se anularan toda hipotetica ventaja.

Bien, seguire leyendo.