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lunes, 30 de noviembre de 2009

Análisis 09: La política

Desgraciadamente, esta es la parte más extensa del Análisis de la pasada temporada. Durante este largo año, hemos vivido la irrupción y caída de un mundial paralelo, la marcha de Max Mosley, la llegada a la presidencia de Jean Todt y hemos estado demasiadas veces pendientes de lo que pasaba en las cortes parisinas. Aquí están las claves políticas de 2009.

Las diferencias entre las decisiones del presidente Mosley y los estamentos deportivos de la Fórmula Uno no sorprenden a nadie, pero sin duda, jamás nos imaginaríamos que la competición iba a estar a punto de romperse en dos partes y sobre todo, que las noticias durante un Gran Premio iban a surgir del paddock y no de la pista.

Con el innecesario dinero invertido en el KERS y demás desesperantes ideas en el fondo de la cuestión, el tope presupuestario impuesto unilateralmente por la FIA para la próxima temporada fue la gota que colmó el vaso de los equipos, que habiendo ganado en fuerza desde su agrupación en la FOTA anunciaron en la previa de Silverstone que formarían su propio campeonato.

Inteligentemente alejado de la guerra durante las primeras disputas, Bernie Ecclestone ejerció de mediador y consiguió el acuerdo entre los equipos renegados y la Federación, firmando el Pacto de la Concordia hasta 2012, donde se recoge una necesaria reducción de gastos más progresiva de la inicial, además de otros detalles menores.

El más mayor de estos pequeños detalles fue la marcha de la cabeza pensante de la Federación, el eterno Max Mosley. Incombustible hasta el último momento, el británico dejó la dirección de la FIA tras varias décadas llenas de bastantes aciertos, aunque muchas más sombras. A buen seguro, pocos le echaron de menos en Abu Dhabi, primera carrera del nuevo presidente.


La marcha de Mosley nos dejó una larga carrera electoral, en la que el candidato presidencial Jean Todt tan sólo se encontró con la oposición del independiente Ari Vatanen, que se topó de bruces con la realidad: tenía el apoyo popular, pero los estamentos extradeportivos y los votantes seguían apostando por la continuidad.

Con Jean Todt como presidente, es de esperar que la FIA renueve sus planteamientos y sobre todo, se adapte a los nuevos tiempos. Según su programa electoral, las primeras decisiones en relación a la Fórmula Uno pasan por el nombramiento de un gerente que alivie al presidente de las laboras y la, como estamos a punto ver, necesaria profesionalización de los comisarios deportivos.

El concepto del 'doble difusor' comenzó a resonar en todos los hogares de la vieja Europa mientras el BGP001 batía los records en la pretemporada. Connotaciones técnicas aparte, la decisión técnica de Brawn GP, Toyota y Williams fue motivo de controversia desde principios de pretemporada, aunque no escandalizó a la opinión pública hasta que Brawn consiguió el doblete en Australia.

Los equipos rivales llevaron el visto bueno de los comisarios australianos hasta el Consejo Mundial de París, que reafirmó la decisión inicial, dejando vía libre a los tres 'arriesgados' y permitiendo, sobre todo, al exitoso a la primera 'Team Ross' seguir en parrilla. Y es que, una reconstrucción de la trasera del BGP001 hubiera totalmente sido inviable para Brawn GP.

Además del 'diffusergate' pronto tuvimos la primera escaramuza con los comisarios cuando Lewis Hamilton 'no contó' a los comisarios que había dejado pasar a Jarno Trulli bajo el periodo de Safety Car. Descubierto el engaño, el Consejo Mundial descalificó y exculpó de responsabilidades al piloto, el ingeniero Dave Ryan fue apartado del equipo, que quedó apercibido de sanción... y Ron Dennis sospechosamente se echó a un lado.

Lo cierto es que este nuevo y repentino cambio de estatus de los equipos (Brawn GP en cabeza y los Ferrari, McLaren y compañía fuera de los puntos) fue señalado por mucha gente como la razón de que la Fórmula Uno comenzara a perder el afecto de parte de los aficionados, aunque parece claro que los escándalos fuera de la pista han dañado mucho más que los resultados deportivos.

Poco después de ser excluido de una carrera para después quedar perdonado por el asunto de la rueda voladora en Hungaroring, el equipo Renault sufrió el destape de uno de los escándalos más bochornosos y surrealistas de la historia de la competición: el conocido como 'crashgate' o lo que es lo mismo, el accidente a propósito de Nelsinho Piquet en Singapur 2008.


Aunque haya gran parte de los aficionados seamos capaces de entenderlo, la conspiración se demostró verdadera. Reunido el Consejo Mundial, la normativa impedía la modificación de los resultados, así que -seguro que les suena el guión- se exculpó de responsabilidades al piloto infractor, el ingeniero Pat Symonds fue apartado por cinco años, Renault quedó apercibido de sanción... y Flavio Briatore fue expulsado de por vida.

Y es que a pesar de los esfuerzos de Bernie Ecclestone, 2009 fue un auténtico fracaso para la imagen de la Fórmula Uno. La expansión a nuevos países es un acierto, pero se ha perdido de vista lo fundamental: el bochorno de la media carrera en Sepang o la polémica del Gran Premio británico son dos buenos ejemplos. Dicho esto, ¿hace falta repetir el pésimo uso de Internet o la triste realización de las carreras que hace la FOM?

Pero sin duda, otro de los aspectos preocupantes de la temporada fue la marcha de tres constructores del Gran Circo. Honda, BMW y Toyota se hicieron a un lado de manera repentina y tan sólo la implicación de Mercedes ha sido una buena noticia para la salud de la competición en este sentido.

Y por si fuera poco una Fórmula Uno muy afectada por escándalos y por la situación económica mundial, en la que los gigantes del automovilismo y gran parte patrocinadores marchan en desbanda, hace unas semanas, el sello Bridgestone dejó la competición sin suministrador de neumáticos para la temporada 2011. ¡Menudo panorama!

Pero terminemos con buen pie, ya que la reducción de costes permitirá que varios equipos nuevos, elegidos no sin polémica por la FIA, den lustre a la parte trasera de la parrilla. Dicha contención de gastos, traerá a Cosworth como suministrador de los motores económicos, una de las últimas medidas del antiguo presidente.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Crisis... de resultados

Toyota lo deja. La noticia ha sido tantas veces anunciada que, a pesar de tener preparado el anuncio para el domingo, el gigante nipón lo ha hecho público este miércoles ante las filtracciones que hacían que se diera por hecho desde hace horas. En el camino quedan los ocho años de la única escudería moderna que comenzó de cero, el avión privado de Mike Gascoyne, el jugoso contrato de Ralf Schumacher... y ninguna victoria.

Tal y como señalaron Honda y BMW en un pasado reciente, Toyota ha hecho público que la crisis económica mundial ha sido la clave en esta decisión. No sé quien dijo que una de las cosas que tiene la crisis es que sirve para que los empresarios sinverguenzas se vistan de pobres empresarios apurados. Eso ha pasado con estos tres -y alguno que vendrá- gigantes y sin embargo, no ha pasado con independientes apurados como Williams.

Recordemos que Williams llegó a vender su alma al diablo para mantener a su equipo en la Fórmula Uno y seguirá haciendolo mientras sea necesario para mantener su sueño vivo. Sin embargo, estos tipos que siguen las carreras desde la planta novena de un rascacielos, han aprovechado esta oportunidad para justificar su marcha en la crisis en lugar de hablar de su ausencia de resultados.

Al igual que Honda se cansó de ver su tractor ecológico en la cola de la parrilla o BMW se precipitó al cancelar su proyecto al más mínimo tropezón, Toyota Japón no soporta tener que asumir que ha sido incapaz de subir a lo más alto del podio en sus 130 carreras, ni hablar de por qué comenzaron de cero la construcción de su coche de 2002 ni reconocer que se equivocan cortándole las alas a Mike Gascoyne cuando el equipo repuntaba.

Y aquí viene el penúltimo reconocimiento público de un servidor a Renault, que siendo el más modesto económicamente, ha sido el único fabricante que ha conseguido triunfar en la Fórmula Uno y debería haber sido el ejemplo para todos los que lo han intentado y lo intentarán. Y continúa siendolo, ya que la resolución del 'crashgate' le puso un balón muerto en el área pequeña con el portero batido para dejar el Gran Circo. Pero Renault se quedó. En parte para no dejar colgado a un socio como Red Bull y sobre todo, porque siguen amando la Fórmula Uno.

En definitiva, parece que este es el golpe de gracia para esta Fórmula Uno de grandes constructores y grandes excesos que la era Mosley consintió y permitió hasta que se dieron cuenta de que el globo iba a explotar. Ahora el globo se sigue deshinchando y será Jean Todt quien tenga que hincharlo. Al menos sabe que McLaren, Williams y Ferrari siempre seguirán soplando.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Los dos trofeos de Max y Todt (o cómo morir matando...)

La bomba está clara: Symonds y Briatore se marchan de Renault. Objetivo: que Renault salga indemne de la vista de la próxima semana en la que serán investigados por el Consejo Mundial de la FIA. Tal y como ocurrió con Ron Dennis, que se apartó definitivamente de la Fórmula Uno antes de que McLaren visitara el dichoso Consejo por las "mentiras" de Lewis Hamilton, Flavio se marcha como el 'instigador'.

En aquella ocasión, el modus operandi fue algo más discreto e incluso, un asunto y el otro no fueron relacionados directamente por gran parte de la prensa. Pero ahora, que los actores secundarios se apelliden Piquet es un seguro de que el secretismo brillará en su ausencia. Como bien sabíamos, la cabeza de turco buscada desde el inicio era la de Flavio Briatore. El carácter de Flavio gusta en el paddock y Ecclestone le tiene bastante afecto, pero como bien podría explicar Jarno Trulli, el 'playboy' italiano tiene un lado oscuro que solo han vivido los que han estado sentados en su despacho con algo interesante sobre la mesa. Un lado que incomoda, sobre todo, a quien domina este circo: el presidente de la FIA.

Aunque siendo sinceros, no los echaremos demasiado de menos, parece claro que para Mosley y Todt -jamás volveré a separar estos nombres-, es más cómodo mirar desde la ventana y ver al políticamente correcto Martin Whitmarsh y al desconocido Frederic Vasseur (hombre fuerte de ART, posible sucesor de Briatore y amigo de... Nicolas Todt) que a Ron y Flavio. El caso es que la Fórmula Uno se ha convertido en una guerra de familias mafiosas y aunque no debiera ser así, la más fuerte sigue siendo la Federación.

Conclusión: todos felices y contentos, Renault saldrá indemne, Fernando seguirá siendo el legítimo ganador del GP de Singapur y se podrá despedir como debe ser de Renault y... Max Mosley dejará la FIA con los cadáveres de Ron Dennis y Flavio Briatore en el maletero. Como buen cazador, seguro que estará muy orgulloso de dejarle el camino expedito a su amigo Jean Todt para que siga con su "gran labor". Dan ganas de vomitar...

jueves, 30 de julio de 2009

Instalados en la locura colectiva

Vayamos por orden cronológico. Aunque otras noticias lo hayan dejado en un segundo plano, la marcha de BMW de la Fórmula Uno a final de temporada es un auténtico bombazo y sobre todo, un tremendo golpe en la linea de flotación del Gran Circo. Nadie hubiera dicho que BMW, tras tres exitosos años y con mucha ilusión por delante, iba a ser el siguiente en dejar el barco. El proyecto de la escudería bávara, pese a los malos resultados de este F1.09, parecía uno de los más solidos y atrayentes. Solo hay que recordar la corriente de aficionados que deseaban que el futuro de Fernando Alonso fuera blanquiazul.

Esta desagradable noticia lo es aún más por las escusas con las que BMW ha puesto el carpetazo a su programa de Fórmula Uno y minado las esperanzas de todos los trabajadores que han llevado el escudo de BMW tan alto, incluidos Robert Kubica y Nick Heidfeld. Utilizar el manido asunto del medioambiente para justificar la marcha del deporte es tan ridiculo como la reacción de la FIA a la marcha de los tipos de la hélice.

Y es que en la FIA ya han dicho que no les ha sorprendido lo más mínimo la marcha del equipo de Munich. Deben ser los únicos. El comunicado de ayer viene a decir aquello de 'ya lo avisábamos nosotros' justificando que una reducción presupuestaria hubiera salvado a BMW. Lo que no cuenta la FIA es que esta Fórmula Uno de los grandes constructores es obra de su mandato. Toyota, Renault, BMW, Honda, etc... estarán en la Fórmula Uno hasta que vean un sólo número rojo en sus cuentas. Entonces, a cerrar el chiringo y a pensar si el nuevo Sedán, el clásico Megane o el X1 se va a vender mucho en Europa.

Al menos, la esperanza de la escuadra de Hinwill está en otro de esos hombres que ama el automovilismo por encima de los números: el señor Peter Sauber. Sauber no ha querido apartarse mucho de la Fórmula Uno, consciente de que este momento podría llegar. Ojalá se haga con el equipo y mantenga el impulso que es innegable que BMW dió a la gente de Suiza. Y sino, siempre nos quedarán Ferrari, Williams y McLaren...

jueves, 16 de julio de 2009

Atado y bien atado

Si aún existía cierta incertidumbre sobre el futuro de la FIA, las últimas noticias han disipado cualquier genero de dudas: básicamente, Max Mosley ha nombrado a Jean Todt como su sucesor al frente de una Federación que se ha empeñado en convertir en casa de alterne en los últimos años. El "bueno" de Max ha decidido echarse a un lado para volver a Inglaterra para envejecer con los suyos, pero se ha encargado de dejar todo "atado y bien atado" antes de dejar la presidencia.

Y es que, pese a su aspecto dictatorial, recuerden que Max Mosley ha sido reelegido por el Consejo Mundial durante los últimos dieciséis años y que, pese a todo lo ocurrido, estoy convencido de que Mosley sería reelegido si volviera a presentarse. El problema de la FIA no estaba sólo en la cabeza sino que se extiende a las decisiones de toda una numerosa cúpula de decisión que, como se conglatura en afirmar Todt, tiene por intención "continuar y extender" el trabajo de Mosley.

Con un equipo definido a varios meses de las elecciones, parece que el ex de Ferrari comenzará a trabajar de forma inmediata a pesar de que está lejos de ser el candidato ideal. No es ni independiente, es repudiado en algunos sectores y su historial... digamos, que no está limpio de polémicas. Sin embargo, y lo siento por Ari Vatanen y todos aquellos que se atrevan a intentarlo, tiene lo más importante, el beneplácito de los dirigentes de la FIA. Bienvenido, Presidente Todt: hay mucho trabajo por hacer.

jueves, 25 de junio de 2009

La cabeza de Max por la unidad

Después de todo, estaban condenados a entenderse. Ni la FOTA sería capaz de crear un campeonato en nueve meses ni la F1 podría sobrevivir sin los grandes equipos. El amigo David Plaza lo cuenta de lujo en su blog SuperPrix. El resumen: Mosley se va, los equipos tendrán que reducir los presupuestos -de forma más paulatina de la que quería el vilipendiado Max- y la Fórmula Uno sigue unida. Al menos, Max ha tenido dos dedos de frente para echarse a un lado cuando su cabeza se quedó como la única exigencia de los 'rebeldes'. Veremos quién es el próximo mandamás de la FIA, aunque les aviso que pocos se atreverán. La presidencia de la FIA es un puesto muy complicado para cualquiera y que ofrece pocas recompensas. Veremos...

Ya lo tenía bien claro Ecclestone: "We'll fix it". Esta guerra ha supuesto otra lección de Bernie a todos los que somos mucho menos inteligentes que él y sobre todo, a los que se creen más listos que él. Y es que, apartando toda la responsabilidad a Mosley en los momentos difíciles, Ecclestone ha aparecido como salvador del Gran Circo. Y a fe que lo es: él ha convertido a la Fórmula Uno en los que es. Un auténtico espectáculo mundial, con sus defectos y sus virtudes, pero espectáculo puro y duro. Que la cámara siga grabando. Nos vemos en el 'Ring, amigos...

viernes, 19 de junio de 2009

La F1 ha muerto. Descanse en paz.

Se acabó. Lo han conseguido. Esta panda de burócratas sin escrúpulos, con Max Mosley a un lado del ring y Luca di Montezemolo al otro han terminado con la Fórmula Uno. A partir de 2010, los ocho equipos de la FOTA se pelearán en un campeonato paralelo al margen de los designios de la FIA y la FOM. La escisión en la F1 es un hecho ya que las negociaciones entre unos y otros no han llegado a buen puerto.

Lo primero de todo es dejar claro que en una guerra como esta no hay ni vencedores ni vencidos, ni buenos ni malos. Todos pierden... y los que más nosotros, los aficionados. Que no le importamos a nadie, ya que a esta panda de inútiles solo le importan las cifras. Pero no las cifras que movían a Enzo y a Chapman que aún tenían una sola décima y se medían con un cronómetro. Las cifras que le importan a Bernie, Montezemelo, Briatore y compañía tienen muchos más ceros a la derecha.

Este es el resultado de la otorgar la Fórmula Uno a grandes constructores y apartar a los privados (esa gran panacea que veían algunos). Tipos que desde la planta novena de un rascacielos en el centro de cualquier ciudad europea ven las carreras en su pantalla de plasma de 40 pulgadas. Tipos cuya única responsabilidad es llevar de forma medianamente decente el programa de competición de su firma y que, a pesar de ello... ¡son incapaces de hacerlo!

Me cuesta llevar la mente más allá de lo que se ha anunciado hoy, pero sigo dudando que el nuevo santo grial que parecen haber encontrado los equipos (los mejores pilotos, las mejores escuderías, entradas baratas, implicación de los aficionados, etc..) sea viable y legal. Ya afirmó Bernie Ecclestone (más listo que todos estos inútiles juntos) que dificilmente sería legal 'copiar' la Fórmula Uno. Los coches tendrían que ser distintos, los circuitos también, los patrocinadores también. Mucho trabajo para un ente invisible. Un grupo que parece muy unido, pero en el que los intereses de unos y otros empujarán para un lado y otro.

No se preocupen. Esto aun no ha terminado. Este grupo de imbéciles seguirán apuñalando la imagen de nuestro deporte día sí, día también. Me duele que por el camino se terminen los más de cuarenta años de historia de un grande como Williams. Me indigna la lamentable falsedad del equipo que será el próximo campeón del mundo. Un equipo que ha utilizado a Ecclestone para seguir en la Fórmula Uno y que ha recibido beneficios de la FIA para ser campeón en esta temporada... y que ahora, lejos de la lealtad de Williams da una patada a quien le ha dado la vida y se marcha. No tengan la más mínima duda: el año que viene en lo que quiera que compita, Brawn volverá a luchar por ganar. Sea a las buenas o a las malas.

De verdad, esto no es un artículo en favor de la FIA ni en favor de la FOTA. Es la explosión de alguien que está hasta las narices del mangoneo que unos y otros hacen de la pasión que nos une. Casi sesenta años después, se han cargado la Fórmula Uno. Lo siento, pero hoy es uno de los días más tristes de nuestras vidas. Mi pésame a todos. Ojalá sea solo una pesadilla.


miércoles, 10 de junio de 2009

¿Grand Prix Championship? Mal no suena, no...

Pues sí, el nombre del nuevo campeonato paralelo suena mucho mejor que las declaraciones de los contendientes en esta guerra entre FIA y equipos de cara a la temporada 2010. Los últimos movimientos son un intercambio de cartas -fijaos al nivel 'aquihaytomatero' que estamos llegando- entre Mosley y la FOTA, que parece que actualizará esta tarde su postura tras su enésima reunión en los últimas semanas.

El panorama que se nos muestra deja claro que el viernes es la fecha límite para encontrar un acuerdo, ya que es si la FIA confirma a 'los otros' (Williams, Force India y noveles) como equipos de Fórmula Uno para 2010 parece improbable que aparten a los nuevos días después por un acuerdo con los actuales equipos. La maquinaria de un equipo para competir en F1 no puedo arrancar o pararse con menos de seis meses para poner el coche en pista. Aunque este año, podría haber excepciones.

En definitiva, las espadas siguen en todo lo alto y unos y otros siguen dañando lo que menos parece importar: el propio deporte. Entre un campeonato descafeinado en pista, polémicas absurdas (y no tan absurdas) fuera de ella y ciertos aspectos del reglamento técnico (léase prohibición de test) que no permiten mejorar a los equipos que empezaron mal ni aprender el oficio a los jóvenes, la imagen de la Fórmula Uno y la moral de los aficionados está por los suelos.

Y es que nos merecemos algo mejor. Los millones de personas que nos levantamos (levantábamos, perdón Bernie) a las tantas de la madrugada para seguir una sesión de clasificación en un circuito cualquiera merecen una competición con los mejores equipos, los mejores pilotos y que siga siendo la cúspide de la innovación y la competición. Y si tiene que ser al margen de la FIA, adelante.

lunes, 8 de junio de 2009

Una imagen vale más que mil palabras

150. Deben ser los puntos con los que Jenson Button piensa terminar el campeonato. BMW sube, Renault baja, Vettel aún es muy joven, Barrichello muy mayor y el rápido Silverstone podría venirle bien a Red Bull. Aunque lo importante es que la escisión está cada vez más cerca. Jenson podría ser el último campeón de la actual F1 de la FIA. Enhorabuena, Max.

domingo, 31 de mayo de 2009

Cuando el espectáculo está en los despachos...

Finalmente, la papeleta de los presupuestos entre la FIA y los equipos se ha resuelto a última hora con una solución intermedia mucho más lógica que la propuesta en un inicio. Los componentes de la FOTA han señalado que actuarán de forma unánime a partir de ahora para defender los intereses del deporte, lo cual debería ser una gran noticia de no ser porque en la mayor parte de las ocasiones los intereses personales (deportivos, económicos, etc...) están por encima del bien común de forma irremediable. El ejemplo de ello ha sido la actuación de Williams en este affaire.

Finalmente la reforma presupuestaria propuesta parece haber abierto la puerta nada menos que a seis equipos de cara a la próxima temporada. USGPE -con Cosworth y muy posiblemente, la llegada de Danica Patrick a la F1- y Prodrive -léase Aston Martin- son los dos únicos que parecen seguros. El resto, entre ellos el español Campos Meta 1, tendrán que asegurarse poder mantener un presupuesto más alto del previsto inicialmente. Mi impresión es que la decisión de quién será el decimotercer equipo será más por eliminación que por elección. Campos y Litespeed parecen estar aún muy verdes y aunque March y Lola suenan muy 'racing' tendrán que hacer algo más que rellenar una simple inscripción para demostrar que merecen un hueco en la Fórmula Uno. Dentro de unos días tendremos una respuesta.

Lo decepcionante es que la gran incógnita tras el Gran Premio de Mónaco es cuál será la próxima polémica extradeportiva a la que se enfrentará la F1 en las próximas semanas. Con el campeonato decidido y poco interés en pista, puede resultar más interesante ver cómo se pelea el Mundial de MotoGP, como mejorar nuestros jóvenes pilotos, aguardar las 24 horas de Le Mans o marcharse al Jarama a ver la F3, entre otras copas de promoción, que es lo que un servidor hará mientras se decide un Gran Premio de Turquía que terminará posiblemente con Jenson Button como ganador y con Rubens Barrichello en el podio. Así estamos...

martes, 12 de mayo de 2009

Ferrari lo deja...

Cualquiera que lea el titular podría pensar que Ferrari ha decidido dejar de arrastrarse cada quince días por alguna parte del mundo como está haciendo durante toda esta temporada y buena parte de la anterior y apartarse a un lado para dejar crecer al mito y la leyenda de la Scuderia de Maranello.

Sin embargo, los que hayan estado al tanto de la actualidad en la tarde de hoy, sabrán que la Scuderia Ferrari dejará la Fórmula Uno al final de esta temporada si la FIA mantiene las "dos divisiones" presupuestarias para el 2010, como ha defendido Max Mosley en los últimos días en contra de la opinión de los equipos, que pretenden una reducción de presupuestos más escalonada.

Ferrari en su comunicado señala que su principal prioridad es que la F1 se riga por "las mismas reglas para todos", aunque lo que de verdad enerva a Ferrari y le hace amenazar con su marcha es que la FIA viole su derecho a vetar cualquier normativa que la Scuderia tiene tras vender su apoyo a Ecclestone en la última Guerra de la Concordia en 2005. Curiosa paradoja. Todos iguales pero yo el único con derecho a veto.

El caso es que pese a colaborar con titulares grandilocuentes a la noticia, creo que la FIA y Ferrari se arreglarán para solucionar el entuerto. Ecclestone tiene claro que la Fórmula Uno estará donde esté Ferrari y es suficientemente inteligente como para volver a encauzar a Ferrari hacia la buena senda.

Ferrari (y el resto) hacen bien en exigir lo suyo y obviamente, tienen voz y voto, ya que son los auténticos protagonistas del circo, como hemos dicho más de una vez. Sin embargo, no debemos olvidar que todo el mundo tiene un precio -deportivo, económico o del tipo que sea- y que Ecclestone, pese a su mediático divorcio, tiene el dinero como castigo.

Hace cuatro años, Bernie no dudó en regalar 100 millones a la Scuderia -este ahora conocido 'derecho de veto' y demás que jamás sabremos- para comprar su lealtad y que la amenaza del campeonato paralelo se diluyera como un azucarillo. La historia tiene visos de repetirse, aunque la incógnita es cuál es el precio para que Ferrari siga en la F1.

A Williams le adelantaron el dinero de los derechos televisivos de la presente temporada para asegurar su futuro al menos durante este 2009. Que casualidad que aunque Sam Michael se mostrara escéptico, SIR Frank haya sido el único patrón de equipo en afirmar con rotundidad que su equipo seguirá el año que viene.

lunes, 4 de mayo de 2009

Y Lewis, en liza por el título

Curioso puente que hemos disfrutado en el terreno automovilístico. Pocas noticias pero todas interesantes. La llegada de la F1 de 'dos divisiones' oficializada por Max Mosley (¿no estabamos tan equivocados, verdad?) ha sido mal recibida por los equipos ya que, como se encarga de apuntillar SIR Frank Williams, la pureza del automovilismo (¡ese santo grial!) dice que el reglamento debería ser igual para todos. La reacción más sonora es la de Ferrari, que asegura estar considerando marcharse a Le Mans si la FIA, hablando claro, continua haciendo lo que le da la gana. Y como afirma Mosley, lo van a seguir haciendo caiga quien caiga. Veremos como termina el asunto, pero las tambores de guerra ya resuenan por la vieja Europa.

Pese a lo peliagudas que se están poniendo las relaciones entre equipos y FIA y sobre todo, en el seno de la FOTA, la noticia de la pasada semana fue la no-sanción a McLaren por el affaire de los comisarios en Australia. La FIA considera que los artífices de la mentira ya están fuera del McLaren (en clara alusión a Ron Dennis), así que simplemente ha advertido al equipo con una sanción si reincide en los próximos meses. Peligroso precedente el que ha creado la FIA al saltarse aquello de 'el que la hace, la paga'. 

La 'no-sanción' tiene dos lecturas: la administrativa con un Martin Whitmarsh que ha sabido vender a la FIA el inicio de una era post-Dennis en McLaren Mercedes y la deportiva, en la que muchos creemos, que no es otra que la que afirma que Hamilton y McLaren ya recibieron su sanción perdiendo los puntos en Australia y sobre todo, siendo machacados y vilipendiados públicamente (con razón) por la inmensidad de la prensa y aficionados de la Fórmula 1. Esperemos que este linchamiento público sea suficiente para que surga una reflexión en el seno de la escudería que se concrete en un serio lavado de cara en McLaren, sobre todo en su faceta institucional. Whitmarsh no puede permitirse más errores como los de los últimos años y ahora, con poder para controlar todo lo que pase en Woking, debería evitarlos. En los tiempos que corren, ésa si que sería una gran noticia.

Y en la intrahistoria se encuentra un Lewis Hamilton que, muy afectado por ver su nombre en el avispero por enésima vez en su corta carrera, parece haber quedado como un actor secundario en la polémica. A pesar de que jamás sabremos la implicación del británico en la gran mentira de McLaren, lo único cierto es que Lewis Hamilton, pese a haber perdido el cuarto puesto en Melbourne, es el mejor en el campeonato de los pilotos que no pertenecen al 'Big Three' de 2009 (Brawn, Toyota y Red Bull). El 'cruise and collect', como afirma Jose Ramón Lorenzo en la siempre recomendable Grand Prix Actual, siempre fue muy criticado por los británicos y es un modo de encarar las carreras en extinción con el nuevo modo de elegir el campeón que quiere implantar la FIA. 

Sin embargo, es una faceta que Lewis está explotando este año y algo que muchos consideraban que el británico sería incapaz de hacer. Salir a pista y obtener el máximo número de puntos que el rendimiento de tu montura te permite es el mejor método (el único, me atrevería a decir) para ganar el campeonato cuando tu monoplaza dista de ser el mejor. Y si el MP4/24 sigue mejorando día a día como lo ha hecho desde Melbourne, tal y como está de igualada la parrilla, Hamilton está más cerca que la mayoría de hacerlo.

domingo, 5 de abril de 2009

Llueve sobre mojado

Se habría terminado. Si esta carrera hubiera comenzado al mediodía -como se ha hecho durante sesenta años de Formula 1-, es bastante posible que no hubiéramos tenido que asistir a la pantomima que se ha desarrollado hoy en el circuito de Sepang. Sin embargo, como debe ser que no hay nadie con dos dedos de frente en la FIA, ha pasado lo que tenía que pasar. Y lo más triste es que ésta solo es una metedura de pata más de la FIA en esta temporada. Lo peor -siempre- está por llegar.

Me chirría especialmente escuchar esto mismo de la voz del presidente de la GPDA, Pedro Martinez de la Rosa, dejando claro que nadie se para a escuchar a los pilotos. Lo hemos comentado más de una vez: ha llegado la hora de que los verdaderos protagonistas cojan la sartén por el mango y se hagan oír. Y si hace falta tomar medidas serias, que las tomen. La gente va a los circuitos a ver a los Fernando, Lewis o Robert, no va a ver el show que monta la pareja cómica Bernie & Max. Los veinte deben ser conscientes de ello y hacer valer su opinión. Siendo los más cuerdos del circo, mejor nos iria.

En lo deportivo, nueva victoria de Jenson, secundado por un muy inteligente Heidfeld y un sensacional Timo Glock, que ha acertado de pleno en la estrategia. Espectácular duelo de Webber y Hamilton en cuanto se desencadenó el caos, situación en la que Ferrari y Räikkönen que vuelven a demostrar que sus mejores años han pasado y están constantemente rayando el ridículo. ¿Y Fernando? Hizo una gran salida (el KERS no es tan malo como lo pintan...) y luego luchó a brazo partido con coches superiores. Y sí, cometió un error muy grave, pero poco se le puede achacar: el R29 no va.

jueves, 26 de marzo de 2009

Alea jacta est

La primera ronda del Mundial 2009 de Formula 1 está a la vuelta de la esquina. Los pilotos pasean por Albert Park, los aficionados sacan sus entradas que han guardado con mimo durante semanas, los operarios repasan las marcas del asfalto, los mecánicos se apuran para no dejar cualquier detalle al azar, la música suena en el box de Renault, a mí ya no me quedan uñas... ya estamos en marcha.

Lo único claro es que la polémica será protagonista principal en las antípodas. Los equipos que recelaban de los diseños del difusor trasero de Williams, Brawn y Toyota ya han reclamado contra la legalidad de los mismos. Lo cual nos dejará unos resultados con asterisco de provisionales y todos pendientes de los despachos una vez finalizada la carrera.

Lo cierto es que existe una gran posibilidad de que Brawn (principal foco de las quejas) obtenga grandes resultados en Australia aprovechándose de la laguna de las reglas y vea como su difusor es prohibido para las pruebas sucesivas en una aclaración de la FIA tras las protestas. Ésta es la opinión generalizada, aunque a horas de que comiencen los libres aún no hay nada claro.

Otra posibilidad (nada descartable) es que la FIA haga oídos sordos, pues le conviene que Brawn sea la revelación del campeonato. Que un equipo modesto y novato gane de primeras sería una buena razón para atraer la atención de equipos interesados en dar el salto y daría la razón a Mosley con el asunto la reducción de prepuestos. Y de paso, ayudar a Toyota y Williams, los dos equipos del paddock que más cerca estuvieron del abismo en 2008. ¿Surrealista? ¿Y qué no lo es en F1?

lunes, 23 de marzo de 2009

Habia una vez... un gran circo

El presidente de laSexta debe sentirse en su salsa tras hacerse con los derechos de la F1 para España: no hay mejor sitio para conocer payasos que el paddock del gran circo (más gran circo que nunca). Sin embargo, a los profesionales del sector se les presupone cierta capacidad para hacer reír, aptitud que está por probar en el caso de nuestros amigos Ecclestone y Mosley.

La última del chanchullero británico y su amigo neonazi ha sido el frustrado cambio del sistema para decidir el campeón del mundial de pilotos. Un sistema que saca la fiabilidad y la regularidad de las ecuaciones que llevan a los pilotos a hacerse con el titulo. Un premio para los irregulares, una injusticia con los equipos y pilotos que hacen bien su trabajo... llaménlo como quieran. A raíz del tema, llegaron las críticas de todo aquel ajeno a la FIA, sobre todo de los pilotos que parecen los únicos cuerdos en este circo. Es una lástima que la GPDA no tenga más fuerza, aunque tengo confianza en que si -como ansiamos muchos- Gerhard Berger se convierte en el nuevo presidente de la FIA, la voz de los pilotos sea la primera en ser oída.

El caso es que después de todo este sistema no se utilizará en 2008 ya que fue propuesto a menos de 20 días del inicio del campeonato y no cuenta con el exigido beneplácito de todos los equipos. Esa también es buena. Horas y horas de reuniones entre la FOTA y la FIA en las que nadie de la corte de Mosley fuera capaz de avisar a los equipos de lo que iban a hacer con el sistema de puntuación. O quizá, es que el inocente Max fue engañado por el pérfido Bernie, como ha afirmado en unas declaraciones dignas de la sobrina de cuatro años de Fernando Alonso.

Ahora es muy ilustrativo recordar a nuestro insigne bufón de la corte, el señor Verdegay, defender a capa y espada la fecha elegida para realizar el cambio o lo que es lo mismo, defender la ilegalidad que la FIA pretendió imponiendo el nuevo sistema. Así podemos comprender que no hace falta saberse las reglas del juego para ser miembro del Consejo Mundial de la FIA.

Con este asunto zanjado, se aproxima el tema de la supuesta ilegalidad en el diseño de algunos monoplazas. Mosley ya ha declarado que tendremos reclamaciones y escándalo pase lo que pase en Australia. Debe ser que a Charlie Whiting no le importa demasiado este asunto, ya que no se está preocupando demasiado en aclarar qué es legal y qué no lo es. No sé qué nos sorprende: ya conocemos las inclinaciones de Charlie y lo divertido que le parece alterar los resultados deportivos a su libre albedrío después de la carrera. ¡Con lo fácil que sería zanjar la legalidad de cada coche en las verificaciones previas al Gran Premio!

El caso es que estamos a una semana del Gran Premio más emocionante en muchos años y como dice el amigo Charly -¡ánimo redacción!-, ya tuvieron que venir a jodernos la fiesta. El caso es que en seis días nos olvidaremos de todas estas payasadas y estaremos hablando de lo bueno que fue el GP de Australia. De lo único importante en la F1, vamos.

viernes, 6 de febrero de 2009

¡Que vuelvan los chicos de los viernes!

Hace unos días, la FIA nos sorprendió para bien: la absurda normativa acerca del Safety Car que tantas sorpresas nos dio en la pasada temporada retrocederá un par de temporadas en el tiempo. A pesar de ese acierto, desconozco porque la FIA sigue mostrándose tan reacia a confeccionar una forma imaginativa de permitir los tests durante la temporada sin tener que aumentar los gastos de los equipos. Confío en que alguna mente lucida de la FIA se de cuenta, y si ustedes tienen la dirección de correo electrónico de Max, les agradecería que le hicieran llegar esta propuesta.

La solución es tan simple como permitir un tercer coche por equipo en los entrenamientos libres del viernes, tal y como se hacía hace unos años. Dicha solución permitiría a los equipos probar durante la temporada prácticamente sin gastos adicionales: el material, la seguridad y la infraestructura ya estaría desplazada al circuito. Además, la acción en pista estaría asegurada pues los espectadores disfrutarían nueve pilotos (u ocho) estarían permanentemente en pista, además del tiempo que rodarán los pilotos oficiales en pista.

Otro beneficio -el principal, a ojos del aficionado- sería regalar horas de vuelo a los terceros pilotos, con el fin de saciar el ansia de competición de unos (de la Rosa, Badoer...) o permitir a los jóvenes (Grosjean, Alguersuari, Senna Jr...) foguearse en un ambiente de competición como en su día hicieron Robert Kubica o Sebastian Vettel, que comenzaron a llenar páginas de periódicos siendo 'el chico de los viernes'. Incluso, los equipos de la parte baja de la tabla no saldrían perjudicados al poder 'alquilar' su asiento a un piloto de pago. Viendo las ventajas y no habiendo encontrado ningún inconveniente, solo nos queda esperar a que alguna cabeza pensante lea este insignificante blog y acepte poner en marcha esta solución. La imaginación nunca falla en tiempos de crisis.

viernes, 16 de enero de 2009

El momento perfecto

Cuando la Formula 1 baje el telón en Melbourne, a finales del mes de marzo, en el primer muro de boxes no estará Ron Dennis, que hoy ha anunciado su dimisión como patrón del equipo McLaren-Mercedes. Dennis dejará sus bártulos a Martin Whitmarsh el primero de marzo abriendo a buen seguro una nueva etapa en la dirección de la escudería de Woking.

Durante los últimos años, han corrido ríos de tinta acerca de la marcha de Ron Dennis e incluso, de la venta de McLaren a Mercedes. Sin embargo, Ron Dennis seguía al frente de la escudería incluso durante la complicada temporada 2007, que melló fuertemente su imagen más allá de las islas. Ron, obrero antes que jefe, quería dejar a sus sucesores un equipo en plena forma y no ha cejado en su empeño hasta que lo ha conseguido. Whitmarsh se encuentra en la dirección con el viento a favor.

Dennis debe pensar (no sin razón) que este momento es ideal para hacerse a un lado y dedicarse a otras labores dentro de la empresa: McLaren se disputa la supremacía de la F1 con Ferrari, la fábrica de Woking es la mejor de la categoría, la cartera de sponsors rebosa nombres como nunca y el número 1 adorna el morro del MP4/24. Admirado por muchos y odiado por otros tantos es innegable que Dennis en estos diecinueve años ha hecho de McLaren una escudería a su fiel semejanza. McLaren es una escudería hermética y seria, pero profesional y eficiente como la que más: los títulos que adornan su sala de trofeos le asisten.

Aunque la marcha de Max Mosley, la más deseada, no se haya producido, en los últimos años hemos asistido a la marcha de dos de los tres mayores rostros de la gestión del deporte en la última era: Jean Todt y Ron Dennis han dejado la F1. Mientras, el tercero en discordia, Frank Williams sigue aguantando el temporal como patrón. Ojalá SIR Frank también encuentre un momento tan dulce para su equipo en el que poder dejar la F1 sin preocuparse del futuro de Williams. Mientras tanto seguirá luchando tan fuerte al menos como Ron.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Bienvenidos a la era estándar

La llegada de la próximamente conocida como 'era estándar' es inminente. La FIA y la FOTA -organización representante de los equipos, por si alguien se pierde entre tanta sigla- se reunieron ayer en Mónaco para estudiar las medidas a adoptar ante la alarmante repercusión de la crisis que sufre la industria del automóvil y que se ha cobrado en Honda Racing su primera víctima. Ayer en la capital de la costa azul, los equipos dieron un primer paso para aceptar la posibilidad de la existencia de un motor único suministrado por Cosworth a partir de 2010, aunque los equipos que lo deseen podrían seguir construyendo y compitiendo con sus propios propulsores. 

Es cierto que el gran gasto de las escuderías es el motor, pero no menos cierto es que hasta que los grandes constructores sacaron a Cosworth del mercado de la F1, los equipos podían acceder a los motores de histórica compañía londinense con un coste muy similar al que Mosley asegura que costará el nuevo motor estándar. En definitiva, la FIA va a oficializar el papel de motorista de cabecera que Cosworth tuvo durante los última década y que terminó con los fabricantes mayores suministrando motores a otros equipos por precios mayores a los que Cosworth ofrecia los suyos. Ahora deja mucho que pensar acordarse de que Williams pagó la factura de sus motores Cosworth con el dinero que Honda le pagó por retener a Button hace apenas dos años. 

Además, ayer se acordó la instantánea ampliación de la duración de los propulsores -4 GPs- y la disminución tanto de jornadas de tests -15.000 km. anuales- como de horas de uso de los túneles del viento que actualmente funcionan sin interrupción. Las dos últimas no conseguirán demasiado: los equipos destinarán sus recursos hacia el uso de ordenadores dedicados al CFD -dinámica computacional de fluidos-, un terreno algo inexplorado aún para algunas escuderías. Mientras, el resto podrán seguir como hasta ahora, gastando y buscando la gloria efímera hasta que el departamento de marketing decida que ya es suficiente (Jaguar, Honda...) o limitar su presupuesto de forma real, convirtiéndose en meras comparsas en este mundo de locos.

En definitiva, está claro que estas medidas servirán para mantener equipos en la F1, pero no a niveles de rendimiento global de estos últimos años. Con el motor Cosworth y el presupuesto reducido, los equipos modestos tardarán poco en ver aumentadas la diferencia que les separa de los punteros. De la diferencia de dos segundos en la que los Force India se movían en esta temporada pasaremos a los cuatro o cinco segundos históricos. Eso sí, la parrilla estará mucho más repleta que ahora, aunque realmente las opciones de los modestos quedarán mucho más mermadas que ahora: estarán en F1, pero no podrán ni soñar con hacer sombra a los grandes. La gran diferencia será que ahora serán muchos los coches que el McLaren o el Ferrari de turno tengan que doblar para ganar la carrera. Eso sí, seguro que queda más bonito por la tele...

viernes, 5 de diciembre de 2008

Análisis 08: La política


A finales de abril, la publicación del vergonzante vídeo de Max Mosley, generó un escándalo mayúsculo y confirmó que Mosley no es un ser equilibrado tampoco fuera de los círculos oficiales, donde ya había dado una buena muestra de falta de criterio absolviendo a Renault por un caso de espionaje muy similar al que se condenó a McLaren con 100 millones de dólares y la exclusión del campeonato en 2007. Pese a las múltiples peticiones de dimisión, Mosley permaneció en el cargo y para colmo, fue ratificado por la Asamblea de la FIA varios meses más tarde. Eso dio alas al presidente que comenzó a atacar a todos aquellos que le incomodaban. Sacó la idea de la nueva F2 como oposición a la GP2 de Ecclestone y castigó siempre que pudo a McLaren con sanciones a sus pilotos.

En el otro lado del ring, el flamante copropietrario del equipo de fútbol inglés QPR trató de separarse lo más posible de la figura decadente del presidente de la FIA. Bernie, como siempre, se salió con la suya en la gran parte de asuntos del año. Su expansión de la F1 continua viendo en popa: Valencia abrió el conjunto de nuevos circuitos, Singapur fue un auténtico espectáculo -disputa circense con Montezemolo aparte- y se confirmaron los nuevos GPs en Abu Dhabi, India, etc.. y su cuenta corriente no hizo más que aumentar como demuestra la compra del Istanbul Park, que vivió uno de los episodios más infames del año cuando dos perros aparecieron en pista en mitad de una cita de la GP2. En 2008, la FOTA se instauró para defender los intereses de los equipos ante la FIA en plena decadencia de la GPDA.

En el capítulo más deportivo del politiqueo, mucho se habló durante la temporada de seguridad y escapatorias, aunque se volvió a confirmar que los circuitos que deparan carreras más apasionantes son los clásicos: Spa, Monza, Mónaco, Silvestone -fuera del calendario, tal y como Montreal- depararon grandes actuaciones en cabeza con el denominador común de la lluvia.

A día de hoy, la FIA continua con la fiebre de la reducción de costes pero sigue proponiendo nuevos cambios en la configuración de monoplazas que sobrecargarían aun más los presupuestos de los equipos. Mientras tanto, la marca de la F1 sigue siendo desaprovechada por el mundo: la cobertura televisiva, la web oficial y el espectáculo para los asistentes al circuito siguen siendo un desastre, aunque confiemos en que el acuerdo con LG haga que la FOM se ponga las pilas comercialmente.

martes, 28 de octubre de 2008

El órdago de Ferrari


La Scuderia Ferrari ha amenazado con plantearse abandonar la F1 si la FIA impone su propuesta sobre la existencia de un único suministrador de motores para los equipos que disputen el campeonato de 2010, decisión que según la escudería italiana va en contra del ideal de la F1: ser la élite de la competición automovilistica y la principal fuente de innovación tecnológica para el sector.

De un tiempo a esta parte, las decisiones de la FIA para teóricamente reducir costes van en dirección opuesta al concepto que aficionados y equipos tenemos de la F1, ya tratado en más de una ocasión en este espacio. Además, dichos intentos de reducir los presupuestos de los equipos están siendo infructuosos. Los equipos no reducen sus gastos, sino que reubican sus recursos de unos a otros sectores.

Dejando aparte la razón que ampara a Ferrari en sus comentarios, no deja de ser una gran noticia que alguien se plante contra la locura en la que están entrando los gurus de la FIA. Más aún si tenemos en cuenta que es uno de los mitos de la F1 quien desafía a la federación. Esta situación ya se produjo con el final del Pacto de la Concordia hace unos años y la amenaza de organizar un Mundial paralelo, con la celebre GPMA y pronto Ecclestone se encargó de envaucar a los equipos aumentando las ganancias de los equipos. Este precedente hace pensar que la FOM echará por tierra las intenciones de Mosley... y es que Bernie sabe perfectamente que una Formula 1 sin Ferrari es inconcebible.