martes, 2 de diciembre de 2008

Análisis 08: Los equipos



La Scuderia Ferrari renovó en 2008 el título obtenido en 2007, aunque esta vez fue el equipo que más puntos obtuvo durante la temporada a diferencia del pasado año. La salida de Jean Todt del equipo Ferrari le dio plenas responsabilidades a la nueva dirección, encabezada por Stefano Domenicali. Con Räikkönen como campeón del mundo y Alonso en Renault, daba la impresión de que 2008 podría ser el segundo año de la era Kimi aunque finalmente el finlandés fue el primer piloto que no repite titulo desde Villeneuve. En la primera parte de la temporada, el F2008 parecía el mejor coche, aunque durante todo el año tuvo que cabalgar con graves problemas de fiabilidad que parecían olvidados en Ferrari. Además, siempre dio la sensación de que ni Kimi podía llevar los Bridgestone a la temperatura óptima y que Massa era incapaz de ganar ni en lluvia ni bajo presión, con lo cual las cartas de Ferrari quedaban marcadas: necesitaban una carrera sin sobresaltos con buen clima para obtener un buen resultado (Bahrein, España, Turquía, Francia..). Episodios como el de Singapur o Valencia pusieron la puntilla a sus opciones en el titulo individual y son inadmisibles en un equipo que se está jugando el título. Y más, si como hemos comentado, no van precisamente sobrados en el capítulo de pilotos.

En McLaren, la marcha de Fernando Alonso y la perdida del título dejó a Ron Dennis en el disparadero. Los rumores se sucedían sobre la marcha del británico -algun diario nacional llegó a publicar su despido- y la compra del equipo por parte de Mercedes. Sin embargo, el inicio del campeonato dirigió las miradas a la pista, donde McLaren presentó a Heikki Kovalainen al lado de Lewis Hamilton, lo que a todas luces se mostró como un error en un equipo que necesitaba evolucionar durante la temporada tras diseñar el MP4/23 con la guillotina de la FIA encima por el caso de espionaje. Durante la temporada, la lenta y constante mejoría de McLaren se hizo patente, especialmente en condiciones de mojado donde el talento de Lewis marcó diferencias. Con el lastre de Kovalainen resultaba dificil que los de Woking se hicieran con el título de constructores, y sin duda, ciertos consejos / decisiones sobre Lewis Hamilton (Francia, Italia, Alemania) retrasaron el triunfo del inglés en el campeonato individual. El ejemplo más claro fue en la cita de Interlagos cuando Hamilton a falta de seiscientos metros tenía el título perdido cuando tenía la simple tarea de obtener un quinto puesto para hacerse con el título.

Con estabilidad en el capítulo de pilotos, BMW.Sauber arriesgó mucho con el F1.08, el monoplaza que ganaría su primera carrera siguiendo el guión que Mario Thiessen escribió tras la compra de Sauber. Su impresionante aerodinámica se mostró efectiva desde la primera toma de contacto. El inicio de año fue espectácular para los de Hinwill aprovechando cualquier mínimo error de los dos grandes para subirse al podio y demostrando una fiabilidad pasmosa, sin igual en la parrilla. Asi transcurrió la temporada hasta que Kubica y Heidfeld cumplieron el objetivo arrasando en Montreal. Un doblete era más que suficiente para el equipo del hélice asi que decidieron neutralizar el desarrollo del F1.08 para centrarse en el desarrollo del monoplaza del año próximo. A partir de ahi, BMW fue poco a poco perdiendo fuelle llegando a ser superado por Renault e incluso, Toro Rosso. El rendimiento del próximo F1.09 dirá si la decisión tomada es correcta o un error.

Por su parte, Renault vivió una temporada completamente opuesta. El R28 con el que Fernando Alonso volvió al equipo en Australia era un coche lento y globalmente mejorable en todas las facetas. En la primera parte hasta Silverstone, jalonada por errores tácticos y de pilotos, Renault obtuvo quince puntos. En las últimas nueve carreras, 65, a pesar de que Piquet empezó a convertir en familiares sus salidas de pista. Detrás de ese final de año y las dos sobresalientes victorias de Fernando Alonso, están la utilización de componentes que Renault congeló a final de la pasada temporada por su caso de espionaje, la brillante labor del estratega Pat Symonds y el resuelto trabajo de cientos de personas, desde el cocinero de Enstone a Fernando Alonso. Un equipo bicampeón que aspirará a su tercera corona en 2009.

Con la eterna amenaza de los jefes de la mayor constructora de automoviles del mundo se presentó Toyota en Colonia con un monoplaza que se mostró más rápido en pista de lo que aparentó a simple vista. Las decisiones tomadas en el invierno fueron correctas: Ralf restaba más que sumaba y Glock era un buen piloto francamente infravalorado por los gurus de la F1. La distante relación entre el amigable Jarno y su compañero alemán cambiaron completamente y el ambiente en Toyota comenzó a ser constructivo. El buen ambiente pronto se reflejó en buenos resultados en pista con unos resultados muy regulares durante el año y aunque vistos sobre el papel no convenzan a la cúpula directiva de Japón, si dan la sensación de que Toyota en 2008 ha sentado una buena base para seguir progresando.

Con una vibrante pareja de pilotos, Toro Rosso dio un solido paso adelante en 2008 obteniendo la primera victoria de un motor cliente Ferrari en F1. A partir del estreno del STR3, Toro Rosso comenzó una impresionante escalada sacando más provecho al diseño Newey que el primer equipo austriaco y finalizando el año acabando con solvencia en los puntos con el monoplaza de Sebastian Vettel. A pesar de lo que pueda parecer ahora, la elección de Sebastien Bourdais fue ideal para un equipo que tan sólo necesita de sus pilotos que rindan en pista ya que todo el peso del diseño del monoplaza lo lleva su hermano mayor Red Bull, que ha vivido una temporada en caida constante tras rechazar los motores Ferrari para montar motor Renault. Como equipo privado, es dificil que Red Bull pueda convertirse en un puntero de la F1, pero al inicio de la temporada fue capaz de situarse entre los aspirantes al título de 'mejor del resto' aunque con el paso de las semanas, el rendimiento fue decreciendo hasta ser superados por sus hermanos de Faenza. Con una fiabilidad mejorada y con Vettel en el equipo, Red Bull no puede hacer más que esperar a ver qué se saca de la chistera Adrian Newey para seguir mejorando.

El otro privado de la F1, el legendario equipo Williams siguió con su tónica habitual tras conseguir retener a Nico Rosberg y situar a Kazuki Nakajima en el asiento que Fernando Alonso rechazó durante la pretemporada. Los de Grove solo brillaron en momentos puntuales, sobre todo en el inicio de temporada, pero siguen pecando de una irregularidad crónica que les impide luchar por cotas mayores. Al menos, la relación entre SIR Frank y Patrick Head está en su mejor momento. Ambos lucharán por mantener el equipo al mejor nivel posible siendo conscientes de la dificultad que entraña luchar contra grandes constructores. Sus esperanzas están depositadas en 2009. Aquello de que la noche es más oscura cuando está a punto de amanecer.

Tras recuperar a Ross Brawn del retiro, Honda vivió una temporada que solo se puede calificar como decepcionante. Tan sólo el podio de Barrichello en Gran Bretaña les hizo saltar a la primera plana con un coche que pronto se instaló como el más lento de la parrilla, excepción hecha de Force India. Brawn, consciente de las limitaciones del equipo de cara a la temporada actual concentró recursos en el monoplaza del año próximo donde Honda debería subir al menos un par de puesto en el pelotón para recuperar el prestigio perdido en 2008.

Los últimos puestos de parrilla fueron generalmente ocupados por los pilotos de Force India, donde Giancarlo Fisichella se ganó el puesto en el extraño casting que Vijay Mallya organizó hace poco menos de un año ante pilotos como Ralf Schumacher, Roldán Rodriguez y Tonio Liuzzi entre otros. El equipo de capital indio no fue capaz de disfrutar de las bondades del motor Ferrari como hizo Toro Rosso y solo destacó en momentos de inspiración puntuales de sus pilotos, siempre en entredicho por la famosa amenaza del surgimiento de un Lewis Hamilton indio que Mallya asegura estar a punto de encontrar en cada entrevista. A pesar de las excentricidades del magnate de Kingfisher incluyeron el despido de Paul Gascoyne, Force India aumentará su rendimiento con el provechoso acuerdo obtenido con McLaren Mercedes para el año venidero.

Por último y pese a solo haber disputado cincos GPs en la temporada, hay que recordar a Super Aguri, que salvó los muebles para estar en Melbourne gracias a las promesas de la consultoria Martin Leach... promesas que finalmente no se cumplieron: los pagos jamás llegaron y la escudería de Aguri Suzuki nos dejó con un hueco en el paddock a partir de la cita de Istanbul Park.

6 comentarios:

davidlazaf1 dijo...

excelente analisis llevo su tiempo leerlo pero muy bueno explicado todo con detalle.
saludos

M.A.N.D. dijo...

Gran análisis, sí señor. Yo pienso que lo de BMW fue un error porque Kubica podía haber ganado el título, y por mucho que hagan en 2009, donde creo que estarán arriba, no se les puede perdonar ese abandono hacia su piloto estrella.

Cristian dijo...

Que te vpoi a decir.. perfecto lo as analizado muy bien jaja
Saludos

labaru dijo...

Hoy lo siento McKormik pero no tengo tiempo ni la cabeza para leer el articulo, leerlo puedo pero lo más seguro es que no me entere de nada xD así que lo dejo para otro día en el que la fiebre me deje, y comento mi punto de vista con otro ladrillo característico mío... así que en breves me verás tocandote las narices por aquí xD
un saludo!

pro_magicalonso dijo...

Que gran análisis. Saludos

Hiarbas dijo...

Estupendo analisis Mck.

La gran decepcion para mi ha sido Ferrari. Es mas, ellos han tenido la culpa de que un transformado Massa haya perdido la que quizas sea su única oportunidad de ser campeon.

Por contra, me sorprendió la serenidad con que Toro Rosso dominó la carrera de Monza y haciendome ver que no solo los grandes saben ganar carreras.

Felicidades de nuevo por el esfuerzo realizado.

Saludos.