jueves, 19 de febrero de 2009

Los problemas crecen (I)

Tras el anuncio de que ING dejará la F1 a final de la presente temporada, el panico en el paddock por la marcha de los bancos es cada vez más palpable. Tras la marcha del dinero del patrocinio del tabaco, los equipos vieron el patrocinio de las empresas bancarias como el sustituto de los grandes ingresos que aportaban las tabacaleras: no hace falta recordar que el Banco Santander se ha convertido en el auténtico protagonista del mercado de fichajes para la próxima temporada y es prácticamente un hecho que Williams y Renault siguen en F1 gracias al dinero de RBS y ING. Ahora, dichas empresas están encaminadas a cerrar sus programas de patrocinio en plena crisis y los equipos ven como se diluyen sus principales ingresos.

Tras perder gran parte de sus ingresos publicitarios para 2010, el futuro de Renault se muestra más oscuro que nunca. La escudería se queda sin su patrocinador principal y le será dificil encontrar a alguna empresa que pretenda afrontar semejante esfuerzo económico en tiempos de crisis, sobre todo conociendo el ejemplo de ING, que ha abandonado el barco pese a que sus estudios de marketing aseguran que la presencia en la categoria ha sido muy rentable para el banco holandés. En apenas dos temporadas, ING se ha convertido en una de las marcas más representativas de la categoría.

Y con Renault en la estacada, los rumores sobre la marcha de Alonso a Ferrari serán cada vez más dañinos para el siempre entredicho futuro de la escudería de Enstone. En 2009, más que nunca, el rendimiento de Renault en pista será clave para determinar el futuro de Alonso y la propia escudería. De momento, las conclusiones son positivas: la fiabilidad del flamante R29 está siendo impecable en los primeros dias, incluso con el polémico KERS incorporado. Las cosas pintan bien, pero si el coche no se muestra tan rápido como se espera, los rios de tinta no dejarán de correr durante la temporada.

1 comentario:

David Plaza dijo...

Yo no creo que sea tan grave, al final siempre aparecen otras empresas y los equipos punteros siguen adelante con buena salud. Creo que el principal problema es sí realmente Renault quiere seguir en F1. Si quiere, lo hará con todas las garantías.