domingo, 19 de octubre de 2008

¡Que sopor!

En cuanto al resto del fin de semana, todo siguió el guión previsto en una carrera previsible y aburrida como pocas. Fernando Alonso fue capaz de proteger la inmejorable cuarta posición de partida de los ataques de Kovalainen, que a su innegable falta de capacidad para seguir el ritmo de su compañero de equipo sumó un desafortunado pinchazo que acaba casi definitivamente con las opciones de McLaren en el Mundial de constructores.

Hoy los únicos adelantamientos han venido por parte de Mark Webber, que ha demostrado que para poder culminar los adelantamientos hace falta luchar con un coche superior y más ligero de combustible que el de tu rival. En otras condiciones, es imposible plantearse ganar un puesto en pista. Si a eso le sumamos las grandes limitaciones mecánicas que hacen que los monoplazas tengan prácticamente una fiabilidad perfecta, las sorpresas brillan por su ausencia.